El botox o toxina botulínica aplicada con una nueva tecnología suiza permite evitar las sobredosis y las temidas caras sin expresión.

El botox, cuyo nombre real es toxina botulínica, ayuda a relajar y a prevenir arrugas, pero lo importante es que el resultado sea natural. En Oral Blank contamos con la última tecnología suiza que permite aplicar la toxina digitalmente. Esto permite que el proceso sea más fácil, seguro y con las dosis exactas para cada paciente. Así se evitan las sobredosis y las caras “congeladas” a las que tanto se teme.

Al eliminar ese riesgo nuestros pacientes pueden acudir a la Clínica sin stress y disfrutar de los beneficios de la toxina botulínica. Esta ayuda a relajar la musculatura, por lo que actúa en las arrugas dinámicas, que se forman cuando nos expresamos al reír o enojarnos, por ejemplo.

Es importante considerar que el botox no rellena, se utiliza para el tercio superior del rostro donde se provocan arrugas por tanta gesticulación. Además, ayuda a prevenir las arrugas estáticas que se producen por la fatiga de las estructuras de la piel y repetición de movimientos, que aparecen incluso en ausencia de ellos.

Una vez aplicada la toxina, podrás seguir gesticulando, la diferencia es que no se marcarán las arrugas del sector. Lo relevante es que no quedes sin expresión y para ello sirve su aplicación digital que regula la dosis necesaria. Este avance entrega mayores garantías en relación al resultado deseado.