Son varios los mitos en torno al blanqueamiento dental y es necesario aclararlos para evitar confusión en los pacientes de Oral Blank.

La mayoría de las personas quiere tener los dientes blancos, pero algunos tienen ciertos temores en parte por los mitos en torno al blanqueamiento. Al mismo tiempo hay quienes creen que los dientes se pueden blanquear en casa con productos que aparecen en televisión o recetas caseras.

  • El blanqueamiento daña el esmalte dental: Cuando se realiza bajo supervisión del odontólogo y durante los tiempos que corresponde no genera daño en la estructura del esmalte. Es importante conocer la naturaleza de los productos es por ello que la supervisión del profesional es fundamental.
  • Las pastas dentales que aparecen en televisión blanquean los dientes: las pastas blanqueadoras no poseen la capacidad de blanquear los dientes, ya que no poseen los componentes necesarios y tampoco permanecen el tiempo adecuado en boca para lograr este efecto.
  • El bicarbonato blanquea los dientes: El bicarbonato es un abrasivo que puede eliminar pigmentos alojados sobre los dientes, pero el uso prolongado puede generar daño sobre la estructura del diente. En odontología se utiliza un tipo de bicarbonato más refinado para evitar generar este daño.
  • El blanqueamiento daña las encías: Es probable que, si el agente blanqueador toma contacto con la encía esta cambie de color, se torne blanca, es por eso que el agente blanqueador debe ser dosificado en la medida justa, utilizando barreras gingivales y supervisado por un profesional.
  • Después de un blanqueamiento los dientes quedan sensibles: Es verdadero, en general, el primer día es más notorio, pero contamos con estrategias para que esta sensibilidad no afecte la cotidianidad de nuestros pacientes.
  • Después de blanquearse los dientes el color banco dura para siempre: Es Falso, pero va a depender principalmente de los hábitos de higiene del paciente y de los controles que se realice con su odontólogo.